Dr. Ibis Lopez Montiel
ArtículoOrtopedia y Traumatología • 4 meses,1 semana atrás
¿Los juanetes pueden volver a salir después de una cirugía?
La respuesta corta es: sí, puede ocurrir, pero no es lo más frecuente cuando la cirugía se realiza correctamente y el paciente sigue las recomendaciones posteriores.
¿Qué es un juanete?
El juanete, también conocido como hallux valgus, es una deformidad progresiva del pie en la que el dedo gordo se desvía hacia los demás dedos, formando una prominencia dolorosa en la parte interna del pie.
Con el tiempo puede provocar:
Dolor al caminar.
Dificultad para usar calzado.
Inflamación.
Deformidad de otros dedos.
¿Por qué puede volver a aparecer?
Existen varias razones:
Factores genéticos
Muchas personas tienen una predisposición hereditaria a desarrollar juanetes.
La cirugía corrige la deformidad existente, pero no modifica la genética del paciente.
Deformidades severas
Mientras más avanzada sea la deformidad, mayor es el reto quirúrgico y el riesgo de recurrencia.
Problemas biomecánicos
Algunos pacientes presentan alteraciones en la forma de caminar o en la estructura del pie que favorecen nuevamente la desviación del dedo.
No seguir las indicaciones
Respetar el uso del calzado postoperatorio, la rehabilitación y las revisiones es fundamental para obtener buenos resultados.
¿La cirugía percutánea tiene más riesgo de que regrese?
No.
Cuando está correctamente indicada y realizada por un cirujano con experiencia, la cirugía percutánea ofrece resultados comparables a las técnicas abiertas tradicionales, con ventajas como menor agresión a los tejidos, menor dolor y una recuperación más rápida.
¿Cómo disminuir el riesgo de recurrencia?
Realizar una valoración adecuada.
Corregir la deformidad de forma completa.
Elegir la técnica apropiada para cada paciente.
Seguir las recomendaciones postoperatorias.
Acudir a revisiones periódicas.
La mayoría de los pacientes operados de juanete obtienen una corrección duradera y una importante mejoría en su calidad de vida.
Aunque existe la posibilidad de recurrencia, un diagnóstico adecuado, una buena técnica quirúrgica y un seguimiento correcto ayudan a minimizar significativamente ese riesgo.
Si presentas dolor, dificultad para usar calzado o deformidad progresiva del pie, es recomendable acudir a valoración con un especialista en cirugía de pie y tobillo.